Inicialmente debemos definir el Bullying como el maltrato sistemático o reiterado entre individuos en edad escolar, en escenarios educativos o, inclusive, a través de las distintas redes sociales. Este maltrato se puede presentar de forma verbal, física y psicológica, provocando fuertes consecuencias emocionales en la victima. Asimismo, el Bullying puede manifestarse mediante el bloqueo y exclusión social, el hostigamiento, la manipulación, la intimidación, las agresiones físicas y las amenazas, lo que ha llegado a provocar reacciones tan extremas como el suicidio de aquellos adolescentes saturados del sigiloso sufrimiento a los que son sometidos.

Ahora bien, es difícil hablar de este tema sin traer a la memoria vivencias propias, tanto como agresor o como víctima, en las que recordamos a ciertos “compañeritos” y sus diversas manifestaciones de maltrato (“salitas”, “lepes”, “chalequeos”, “coquitos”, entre otros), lo que nos lleva a comprender que este acoso escolar no es tan nuevo como el uso de la palabra Bullying, el cual está bastante fresco y actualmente en una fuerte campaña mundial con el fin de “prevenirlo, resolverlo y eliminarlo” como bien lo señala el portal web Bullying.org. Algunos, fuimos capaces de tolerar o resolver las agresiones. Sin embargo, las numerosas y drásticas consecuencias registradas hasta el momento, nos obligan a como sociedad atender el tema desde los distintos sectores y con un amplio enfoque que permita sumar más personas a la iniciativa.

En tal sentido, el educador cumple con un papel protagónico en la lucha contra el Bullying, por lo que se hace obligatorio que este se haga de las herramientas necesarias para conocer el tema y así poder detectar los casos presentes en las instituciones y seguidamente darle el tratamiento pertinente para solucionar las manifestaciones específicas de acoso escolar. Es importante también, aceptar que tanto el agredido como el agresor, requieren de orientación acertada para prevenir que los casos se agraven o, peor aún, que se propaguen.

Para finalizar, queremos despertar una alerta en cuanto a la importancia de evitar la violencia como medida para atender el Bullying, puesto que el uso de castigos, penitencias o humillaciones contra el agresor, lejos de resolver el problema, pueden acrecentarlo. Un ejemplo negativo de esto es el programa “Bully Beatdown” transmitido por la cadena televisiva MTV, que consiste en invitar a una víctima de Bullying a identificar su agresor para posteriormente someterlo a una golpiza la cual es propinada por un peleador profesional, dentro de una especie de jaula de combate. Realmente no comprendemos la finalidad del programa, puesto que a simple vista parece una explicita propaganda a la venganza, lo que significaría sustituir un problema por otro, cosa que realmente es innecesario en nuestra sociedad, la cual ya está lo suficientemente abastecida de problemas. De ahí que, es necesario involucrarnos todos responsablemente en la atención al Bullying y en la necesidad de promover los valores que permitan mejorar la convivencia en el hogar, el compañerismo en la escuela y la armonía en la cotidianidad.

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